Estados Unidos goleó a Paraguay en Los Angeles
El equipo de Pochettino fue muy superior al de Alfaro. El duelo de seleccionadores argentinos terminó con una victoria inapelable del anfitrión.

En el cuarto compromiso del Mundial 2026, el local Estados Unidos, conducido por Mauricio Pochettino, goleó 4-1 al Paraguay de Gustavo Alfaro, en el duelo de entrenadores argentinos que representó el arranque del Grupo D y se disputó este viernes en Los Angeles.
El inicio del juego fue intenso, con mucha dinámica. Avisó el conjunto paraguayo con una escapada de Almirón por izquierda que no pudo concretar Sanabria.
Enseguida llegó la apertura. McKennie inició el ataque, Pulisic profundizó desairando a dos rivales e ingresando al área para devolvérsela al mismo McKennie, quien había buscado la descarga y la soltó para que Damián Bobadilla la metiera en contra de su valla.
Tempranamente en desventaja y con planes acaso desbaratados, Paraguay quedó aturdido, a merced de un mediocampo local que rotaba permanentemente y las endiabladas incursiones de Pulisic, que volvía loco a Cáceres y abría un surco por la franja izquierda.
Con tres en el fondo, Estados Unidos continuaba siendo más profundo, con jugadas por abajo -como la que desperdició Dest- y por arriba -Robinson no pudo de cabeza-, mientras Paraguay buscaba reorganizar sus líneas.
Inmediatamente después del primer cooling break, al anfitrión le anularon un tanto por offside. Pero a continuación, Pulisic ganó las espaldas de Cáceres y el afilado delantero que milita en el Milan cedió al medio para la entrada franca de Folarin Balogun, quien sometió a Gill, el arquero de San Lorenzo que nada pudo hacer.

Sin reacción, el seleccionado paraguayo estaba casi groggy. En tanto, los estadounidenses no sólo se floreaban con amagos y gambetas, como si fueran sudamericanos, sino que casi lo aumentan primero con un testazo de Richards y luego con un disparo de Tillman -otra pesadilla para los guaraníes- que pudo ser desviado por Gill.
Hasta que Balogun, a pura potencia, marcó el tercero con otro golazo. El silbato que los mandó al entretiempo fue un verdadero alivio para los de Alfaro.
Paraguay salió a jugar la segunda parte decidido a descontar, apelando más a errores ajenos que a virtudes propias. Pero Estados Unidos -firme- fallaba poco y se mostraba más peligroso.
Hasta que un sorpresivo pelotazo de Gill recayó en Enciso, quien habilitó a Mauricio Magalhaes y éste logró quebrar a Freese.
Pero Estados Unidos era demasiado para Paraguay y terminó su exhibición futbolística con un gol de cachetada del ingresado Giovanni Rey, sentenciando de este modo el pleito.




